La presencia de Dios
Su presencia nos trae descanso, paz, sanidad y poder para transformarnos y ser como Jesús.
La palabra de Dios
La Biblia nos enseña como es Dios. Al estudiarla aprendemos cómo amarlo y amar a otros.
La oración
A través de la oración presentamos nuestro corazón delante del Señor y le escuchamos.
La adoración
En una forma íntima nos entregamos a Dios expresando nuestro amor por El a través de la adoración. Deseamos que nuestra adoración sea íntima, honesta y llena de Su presencia.
Grupos pequeños
Aquí tenemos más oportunidades de compartir, hacer preguntas y orar por las necesidades de otros en una forma más personal. Queremos aprender cómo apoyarnos, amarnos y animarnos unos a otros.
Cada creyente
Es llamado por Dios a ministrar el amor de Dios. Por eso animamos a todos a dejar fluir los dones que el Señor ha dado a cada uno. No se trata de quiénes somos, se trata de quién es el Señor y de su poder fluyendo a través de un corazón humilde.
Ser naturalmente sobrenatural
Queremos experimentar el poder del Espíritu Santo en nuestras vidas y dejarlo fluir hacia otros. Queremos hacerlo en forma natural y sencilla, sin fingir ni exagerar lo que Dios está haciendo.
Proyectos de servicio
Que muestran a la comunidad el amor de Dios. Deseamos hacer proyectos que bendigan a las comunidades de escasos recursos, al igual que las comunidades donde vivimos.
Envío de personas
Capacitadas al ministerio. El desafío de los enviados es trabajar con Dios para el avivamiento de la iglesia en el mundo, sin importar a cuál denominación pertenezca.
Te invitamos a escuchar la siguiente charla de bienvenida para que conozcas mejor de quiénes somos y cuáles son nuestros valores y anelos: